LAS DÉCADAS DE 1920 Y 1930 CONSTITUYERON UN MOMENTO ESTELAR PARA EL DISEÑO EN NUESTRO PAÍS, SOBRE TODO EN RELACIÓN CON EL MUNDO DE LA ALTA COSTURA. TRAS EL VIAJE DE REYNALDO LUZA A NUEVA YORK, EN DONDE SE INSTALÓ DESDE 1919, LE SEGUIRÍAN ELENA Y VICTORIA IZCUE, QUIENES SE TRASLADARON A PARÍS EN 1926. TODOS ELLOS LOGRARON POSICIONARSE VENTAJOSAMENTE EN UN CONTEXTO INTERNACIONAL DOMINADO POR EL ART DÉCO, MOVIMIENTO DE DISEÑO QUE ASIMILABA DECORATIVAMENTE TANTO CIERTAS CONQUISTAS DEL ARTE DE VANGUARDIA COMO TRADICIONES ARTÍSTICAS NO EUROPEAS. ASÍ, LUZA Y LAS IZCUE CONCILIARON LOS LENGUAJES GRÁFICOS MÁS COSMOPOLITAS CON LA INSPIRACIÓN EN EL ARTE PREHISPÁNICO, SOBRE TODO EN SUS DISEÑOS TEXTILES. LA SOFISTICADA SÍNTESIS LINEAL QUE DOMINABA EL DIBUJO PUBLICITARIO SERÍA ASUMIDA COMO UN RASGO INEQUÍVOCAMENTE MODERNO INCLUSO POR EL PINTOR MANUEL DOMINGO PANTIGOSO, CUYA OBRA MÁS PERSONAL FUE ASOCIADA A LA ESTÉTICA DEL “AFICHE” POR LA CRÍTICA DE SU ÉPOCA.