A PESAR DE SU OMNIPRESENCIA EN LA VIDA COTIDIANA EN NUESTRO PAÍS, LA ILUSTRACIÓN Y LA GRÁFICA HAN ESTADO PARADÓJICAMENTE AUSENTES, DURANTE MUCHO TIEMPO, DE LAS HISTORIAS DEL ARTE PERUANO. EL CONTRASTE ES AÚN MAYOR AL CONSIDERAR QUE ESTAS DOS ACTIVIDADES CONFORMARON UNO DE LOS ÁMBITOS MÁS CREATIVOS Y BRILLANTES DE LA PLÁSTICA LOCAL. AL INICIAR EL SIGLO XX, LA PINTURA Y LA ESCULTURA ERAN ACTIVIDADES MENORES FRENTE AL DINÁMICO MUNDO DE LOS DIBUJANTES DE LAS PRENSAS LIMEÑAS, VARIOS DE LOS CUALES  EN ESPECIAL JULIO MÁLAGA GRENET Y REYNALDO LUZA  ALCANZARON FAMA INTERNACIONAL. A DIFERENCIA DEL TONO CONSERVADOR QUE CARACTERIZÓ A LAS “BELLAS ARTES”, LA ILUSTRACIÓN DE REVISTAS Y LIBROS TAMBIÉN FUE EL PRINCIPAL ESPACIO PARA UN TEMPRANO DIÁLOGO CON MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA COMO EL CUBISMO O EL EXPRESIONISMO. PERO INCLUSO EN SU TRABAJO PARA LA GRÁFICA COMERCIAL, FIGURAS COMO SABINO SPRINGETT MANTUVIERON UN COMPROMISO PERMANENTE CON LA BÚSQUEDA DE NUEVOS LENGUAJES, AL TIEMPO QUE LOS DIFUNDÍAN ENTRE EL GRAN PÚBLICO.